Recuperar un espacio público significa mejorar la calidad de vida de la comunidad a la que pertenece. La puesta en valor de ese espacio mediante una acción en la que participamos todos, nos convierte en parte de su historia; la historia que queremos contar a través del mural, que nos trascenderá en el tiempo. Somos de los que creen que la ciudad tiene alma.

 

Que los edificios y las calles son capaces de emocionarse, que pueden sentir. Por eso decimos que el destino más noble para nuestro trabajo es el de despertar emociones. Aún en aquellos que no están acostumbrados a sentirlas. Cuando la cerámica emociona, Weber está detrás.ir a weber-iggam .s

 

 


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